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E-Alejandría

E-ALEJANDRÍA. En una década se podrán consultar íntegramente y gratis 18 millones de libros

CARMEN DE BURGOS (ElMundo.es)

Mientras Google pone al alcance de todos las principales bibliotecas del mundo, en España la mitad de las bibliotecas no tiene acceso a Internet. Definitivamente, este país perderá el tren de las nuevas tecnologías como ya perdió el de la revolución industrial. Si en Estados Unidos ya andan digitalizando millones de libros de las más prestigiosas universidades,
aquí sólo el 30% de las salas de lectura cuentan con algún ordenador conectado a la Red que sea de acceso público. Como para pensar en digitalizar los fondos editoriales. Algo se está haciendo mal en este país.
"Éste es el día en que el mundo cambió", dice John Wikin, bibliotecario de la Universidad de Michigan. Esta institución, junto a las universidades de Stanford, Harvard, la británica Oxford y la Biblioteca Pública de Nueva York firmaron un acuerdo el pasado martes con Google para digitalizar sus libros.
En una década, cualquier persona podrá acceder a millones de libros sin coste alguno. "Es una revolución. Es comparable a lo que supuso la invención de Gutenberg", comenta Ronald Milne, de la Universidad de Oxford. Un día antes, la Comunidad de Madrid presentaba en sociedad el programa "Internet en las bibliotecas". Su objetivo no es escanear los volúmenes pertenecientes a la red pública de bibliotecas sino doblar el número de ordenadores con conexión pasando de 434 a 886. Mientras en España se instalan ordenadores en las bibliotecas, en Estados Unidos están en otra fase y sacan los libros a la calle. Los responsables políticos no se han dado cuenta de que, hoy en día, Internet es la principal fuente de información, no los libros. Cuando un chaval hace un trabajo para la escuela no va a la biblioteca a documentarse, recurre a la Red. Cada día las salas de lectura están más vacías y sus tesoros caen en el olvido. Y Google quiere sacarlos de ahí.
Los principales centros del saber anglosajón se han dado cuenta de esto. Las cinco instituciones llevaban años digitalizando sus fondos editoriales, pero la escasez de recursos hacían la tarea lenta y tediosa. La Universidad de Michigan, por ejemplo, ya tiene 22.000 volúmenes escaneados. Pero al ritmo que iban, "tardaríamos mil años en digitalizar nuestros siete millones de libros", reconocen. Además, Google corre con todos los gastos. Ellos instalan los escáneres, hacen el trabajo, entregan una copia de alta calidad a la universidad y colocan el material en su base de datos. Según cálculos de The Times, escanear cada libro costará unos 13 euros. Los planes pretenden copiar todo el archivo de Stanford, ocho millones de ejemplares, y el de Michigan en seis años. La inglesa Oxford, por su parte, permitirá digitalizar su prestigiosa Colección Bodleian, iniciada en 1602 y compuesta por 1,5 millones libros, de un total de ocho millones, todos anteriores al siglo XX. Pocas personas han llegado a ver estas obras.
Entre sus joyas se encuentran muchos manuscritos de los principales autores de habla inglesa como Charles Darwin, Edgar Allan Poe o William Shakespeare. Mientras tanto, la Biblioteca Pública de Nueva York, con 22 millones de volúmenes, y la de Harvard, que cuenta con 15, pondrán en marcha un proyecto piloto para escanear unos cuantos miles de libros. Si los resultados les satisfacen, ampliarán el plan a la mayor parte de sus estanterías. En conjunto, estos centros reúnen cerca de 60 millones de libros, una auténtica biblioteca de Alejandría del siglo XXI al alcance de todos. En una magistral combinación entre servicio público y negocio, Google también saca tajada. La lectura en línea será gratuita, pero el negocio estará, como ahora, en la publicidad que acompañará a las búsquedas. Ya tienen planeado incluir enlaces a tiendas y librerías on line para comprar ejemplares. ¿Qué harán ahora sus rivales? ¿Escanear la bibiloteca del Congreso de los Estados Unidos, la más grande el mundo?
"Colocando las grandes obras del pasado en Internet, este esfuerzo ayudará a asegurar que los textos que han formado parte del desarrollo del pensamiento y la comprensión humana a lo largo de la historia continuará de la misma manera", señala Paul N. Courant, director de la biblioteca de la Universidad de Michigan. Para comprobar el contraste con la realidad y el futuro en España, sólo hay que acercarse a la Biblioteca Nacional. En su remozada web, el pasado viernes, a lo más que se puede aspirar es a conocer el horario de consulta y su catálogo, llamado también Ariadna, de libros posteriores a 1831. En ella entran cada año un millón de publicaciones de todo tipo. Y según sus propias estadísticas, apenas 18.000 personas acuden a sus salas cada año.
El ambicioso plan de Google de democratizar el conocimiento, sacarse un título en alguna de estas universidades puede costar 300.000 euros, tiene algunas limitaciones. El copyright, sacrosanto derecho en Estados Unidos, es una de ellas. Los libros que estén sujetos a derechos de copia no estarán accesibles al público. En la web sólo aparecerán resúmenes, extractos y la
ficha bibliográfica de la obra, aunque en Google andan en conversaciones con las editoriales y poseedores de los derechos para suavizar las restricciones. Pero los libros, último reducto de la cultura que se resistía a entrar en la era digital, seguirán el mismo camino que la música, el cine y la información: serán accesibles para todo el mundo y, además, gratis. ¿Se unirán las 6.371 bibliotecas españolas a la revolución o seguirán guardando sus tesoros en una caja fuerte como hace la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas?

Harvard En esta universidad, que empezó como colegio de colonos de Massachusetts en 1636, se licenciaron Kennedy y George W. Bush. Su biblioteca tiene 15 millones de libros.

University of Michigan Fundada en 1817 sobre unos terrenos donados por los indios, cuenta con 7,8 millones de libros en sus bibliotecas. En seis años, todos estarán en Internet.

Biblioteca Pública de Nueva York Nace como tal en 1895 gracias a la filantropía de varios ricos neoyorquinos. Su red de 85 centros cuenta con más de 42 millones de volúmenes, la mitad
libros.

Oxford Aunque existía en 1096, la fecha oficial de su creación es 1167, cuando Enrique II prohíbe a los estudiantes ingleses ir a la Universidad de París. Tiene ocho millones de volúmenes.

Universidad de Stanford El millonario Lelan Stanford la fundó en 1891 en honor a su hijo fallecido a los 16 años. "Los hijos de California serán mis hijos", dijo. Hoy dispone de
más de ocho millones de libros.

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